Cada Tic-Tac es un segundo de la vida que pasa, huye y no se repite. Y hay tanta intensidad, tanto interes, que el problema es solo saberlo vivir. Que cada uno lo resuelva como pueda. Frida Khalo (1907-1954)
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martes, 20 de mayo de 2014
sábado, 9 de marzo de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
domingo, 27 de enero de 2013
domingo, 23 de diciembre de 2012
Complices
Que la alegría que transmiten estos dos seres humanos
llegue hasta ti y te invada de energía positiva.
llegue hasta ti y te invada de energía positiva.
Que los negros nubarrones que predican para los próximos 365 días
no te afecten y pasen de largo.
no te afecten y pasen de largo.
Que el año entrante atesores multitud de experiencias y enriquezcas tu mente.
Con el mejor de mis deseos
disfruta y se feliz.
miércoles, 17 de octubre de 2012
lunes, 2 de abril de 2012
domingo, 20 de noviembre de 2011
domingo, 28 de agosto de 2011
sábado, 18 de junio de 2011
Nostalgia
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel
Mario Benedetti (1920 - 2009)
jueves, 17 de febrero de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
martes, 7 de diciembre de 2010
viernes, 26 de noviembre de 2010
sábado, 20 de noviembre de 2010
sábado, 13 de noviembre de 2010
Escuchando al Abuelo
Había una vez un pobre viejo que no veía apenas, tenía el oído muy torpe y le temblaban las rodillas. Cuando estaba en la mesa, apenas podía sostener la cuchara, dejaba caer su copa en el mantel y aun algunas veces escapar la baba. La mujer de su hijo y su mismo hijo estaban muy disgustados con él, hasta que, por último, lo dejaron en un rincón del cuarto, donde le llevaban su escasa comida en un plato viejo de barro. El anciano lloraba con frecuencia y miraba con tristeza hacia la mesa. Un día se cayó al suelo y se rompió la escudilla que apenas podía sostener en sus temblorosas manos.Su nuera lo llenó de improperios a los que no se atrevió a responder, y bajo la cabeza suspirando. Le compraron por un cuarto una tarterilla de madera en la que se le dio de comer de allí en adelante.
Algunos días después, su hijo y su nuera vieron a su hijo, que tenía algunos años, muy ocupado en reunir algunos pedazos de madera que había en el suelo.
¿Que haces? pregunto el padre
Una tartera, contestó, para dar de comer a papá y a mamá cuando sean viejos
El marido y la mujer se miraron por un momento sin decirse una palabra. Después se echaron a llorar, volvieron a poner al abuelo en la mesa y comió siempre con ellos, siendo tratado con la mayor amabilidad.
"El abuelo y el nieto" de los hermanos Grimm
lunes, 1 de noviembre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Sonria por Favor
Como ya sabéis, los que pasáis por aquí habitualmente, he estado 10 días en China. Ha sido un viaje de trabajo muy intenso y apenas he tenido tiempo para desenfundar la cámara. De esos 10 días, tenía libre sin compromisos el último de ellos. Estaba en Shanguai y no podía desperdiciar la ocasión de conseguir mis fotomiradas. Tenía doce horas por delante y el reto era emocionante. Así que me dispuse a ello. Viaje en Metro, caminé y pateé el centro de la ciudad. Disparé, disparé y disparé. No se todavía cuantas fotografías habré conseguido con el nivel mínimo que me auto impongo para publicar en el blog. No he tenido tiempo para ordenar y clasificar las imagenes que conseguí. Espero ponerme a ello este fin de semana.
Una de las categorías fotográficas que más me gustan practicar son los retratos. Conseguir pasar desapercibido es fundamental para poder captar toda la naturalidad del modelo a fotografiar y que la captura sea un éxito. Cada vez me cuesta más retratar a las personas de mi entorno. En cuanto me ven con la cámara se ponen en guardia. "No me saques tan cerca", "este perfil no es mi lado bueno","no me saques con esta pinta", Javi, para ya!. Y si se dejan fotografiar me hacen muecas, tensa la cara y no salen naturales.
En esas 12 horas que estuve de cacería hice muchos retratos. Y disfruté un montón. Aquí os dejo la primera serie. La niña iba con sus abuelos y estos querían fotografiar a la nieta con el clásico fondo turístico. Me lo pusieron en bandeja. Yo estaba a menos de dos metros de la modelo. ¡Un encanto, la chinita!
martes, 11 de mayo de 2010
Artistas Callejeros
y su compañero en la Puerta del Sol
Bajo temprano a las Ramblas y elijo un buen sitio. Me pongo la camiseta de rayas horizontales, blancas y negras, el ridículo sombrero que ayer encontré tirado en el portal, la nariz de payaso y, con la cara pintada de blanco, simulo estirar una cuerda. Para calentar, porque todavía no pasea nadie.
Se acercan los primeros turistas y finjo, con hábiles movimientos previamente ensayados frente al espejo, estar encerrado en una caja de cristal. Mis manos se detienen en el momento preciso: delante, a los lados, atrás, encima de mi cabeza, creando la ilusión óptica de un cubo ficticio. Y las monedas comienzan a caer en la lata. La gente forma un círculo a mi alrededor, cada vez más pequeño, y por precaución, intento coger el bote, ya medio lleno, para dejarlo en un lugar más próximo, más seguro, pero mis dedos topan con algo que me impide agarrar la recaudación. Me sorprendo, y eso a los turistas parece hacerles gracia, a decir por la cantidad de monedas que arrojan entre risas y flashes. Muevo el brazo hacia atrás y se detiene, brusco, en el aire, pese a mi esfuerzo por traspasar esa barrera invisible. En el intento por encontrar un hueco, mis manos tropiezan una y otra vez -a los lados, sobre mí, delante- con la pared inexistente, con el cubo infranqueable. Grito pidiendo ayuda, pero los turistas no me entienden, o sencillamente no me oyen, tal vez el tabique insonorice, y señalándome e imitando mis gestos de desesperación, me fotografian a la vez que lanzan unas últimas monedas sobre el bote ya repleto.
Al fin, cuando anochece, se marchan y me dejan aquí, encerrado en mi ilusión, sin poder traspasar el tabique que me separa de todas esas brillantes monedas, fruto de mi perfecta actuación.
Este estupendo relato es obra de Victor, que tiene un magnifico blog, Realidades para Lelos, que os recomiendo visiteis.
http://www.realidadesparalelos.blogspot.com/
viernes, 23 de abril de 2010
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